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Leer y comprender lo que se lee

Las personas utilizan a menudo sus habilidades lectoras para desempeñar diversas funciones ya sea en el ámbito académico, social o personal. Por ello es entendible que el gobierno peruano realice evaluaciones en el sector educativo para precisar la evolución de los estudiantes en relación al logro de competencias y aprendizajes. Siendo una de ellas la Evaluación Censal de estudiantes del año 2019, donde los resultados indican que solo el 37,6% de estudiantes de segundo grado de primaria lograron el nivel satisfactorio en lectura, el 37,5% en cuarto grado de primaria y el 14,5% en segundo grado de secundaria. Según los datos anteriores, se puede interpretar que hay dificultades para lograr la comprensión lectora,

¿Cuáles son las causas y consecuencias? Pues eso se desarrollará en el presente ensayo.

 

Antes de la pandemia, se implementó un plan lector en los colegios estatales que consistía en lograr que los estudiantes lean 12 libros en el transcurso de un año para potenciar el análisis y habilidades para el intercambio de ideas que podrían generarse con la lectura. Sin embargo, las evaluaciones censales muestran que se debe efectuar el plan lector con más organización y agregar estrategias para comprender un texto. Lo que debe modificarse es la metodología, darles las suficientes herramientas para que los estudiantes puedan interpretar lo que están leyendo. De lo contrario se les dificulta identificar el tema, las ideas principales, el mensaje, entre otros.

 

El grado de inferencia en la lectura también es necesario para poder decodificar la intención del autor e interiorizar las ideas plasmadas en el texto al formular interpretaciones propias, es decir, desarrollar el pensamiento crítico con el cual se fomenta la amplitud de la inteligencia al realizar críticas racionales referentes a distintos temas que se puedan presentar en la vida cotidiana del estudiante, que a futuro desempeñará el papel de ciudadano.

 

En conclusión, existe la necesidad de propiciar la lectura ya que se observa la dificultad en los estudiantes para comprender lo que leen. Para ello se debe implementar estrategias de análisis al leer y desarrollar la inferencia con el pensamiento crítico para complementar la interpretación adecuada de los textos.

 

Referencias:

 

  1. Oficina de Medición de la Calidad de los Aprendizajes (2019). Resultados de evaluaciones nacionales de logros de aprendizaje 2019. Ministerio de

Educación. http://umc.minedu.gob.pe/resultadosnacionales2019/

 

  1. Martínez, J. J. & Carrión, G.(2021).Diagnóstico del nivel de comprensión

lectora en estudiantes de secundaria.Rev. Tzhoecoen. Agosto-diciembre. Vol. 13(2), pp. 18-26. DOI 10.26495/tzh.v13i2.1991

Anemia, propuestas educativas

Los casos de anemia infantil reportados en el Perú han sido de vital importancia para sopesar la calidad de vida de los ciudadanos. Por ello al tratar los diferentes factores en los que influyen es importante destacar el área de la salud que se sabe de vital importancia. Su valor supone el mejoramiento de un país que fija un futuro sostenible para los ciudadanos de ahora y los del mañana. Por ese objetivo, es relevante preguntar qué hacer para mejorar la calidad de la salud respecto a la anemia en relación a la información que se les brinda a los padres de familia.

 

Cuando se realizan estudios estadísticos entre un periodo de tiempo considerable, se puede observar que hay un mayor número de casos de anemia en zonas rurales. En este caso, se conoce que se trata de proporcionar servicios de salud en todos los puntos que alberga el territorio peruano de manera eficiente. Tal vez no solo se necesite tratar la anemia sino promocionar la prevención ante esta enfermedad que afecta a muchos niños como población vulnerable. Pese a esto, hay que considerar la solvencia económica de cada grupo familiar, las enfermedades, infecciones o distintas circunstancias que presenten y puedan influir en el aumento del número de casos por anemia, por ello las propuestas o medidas deben tomar en cuenta todas las posibles dificultades.

 

Esencialmente, si los profesionales de salud tuvieran que realizar la promoción preventiva contra la anemia sería al distribuir información sobre la nutrición y alimentos fortificados que cubran todas las necesidades del organismo. Si bien se conocen varios programas donde se distribuye loncheras saludables, como el Programa Nacional de Alimentación Escolar (PNAE) QW, se debe brindar información más práctica acerca de los alimentos y sus propiedades.

 

Si bien plantear un plan que utilice la información alimenticia a favor de la salud para combatir la anemia sea difícil de llevar a cabo, por diferentes situaciones como el compromiso de los padres mismos de asistir a cada clase por razones que lo sobrepasan, no podemos descartar esta opción pues en ella está un posible cambio mayor y significativo.

 

La anemia puede ser disminuida si se considera la propuesta de difundir y capacitar a los padres de familia hacia una alimentación equilibrada que priorice la salud y bienestar de sus niños.

 

 

 

 

 

Bibliografía:

 

Francke, P. & Acosta, G. (2020). Impacto del programa de alimentación escolar Qali Warma sobre la anemia y la desnutrición crónica infantil. Revista de Ciencias Sociales. https://revistas.up.edu.pe/index.php/apuntes/article/view/1228

 

Instituto Nacional de Estadística e Informática. (2022). Perú: Indicadores de Resultados de los Programas Presupuestales, Primer Semestre 2022.  https://proyectos.inei.gob.pe/endes/ppr.asp

¿Qué podemos tomar en cuenta para analizar el caso clínico del joven médico serumista?

 

El caso clínico comprende a un joven médico, quien se graduó de una universidad nacional de Lima, en su segundo día mientras realiza su Servicio Rural y Urbano Marginal de Salud (SERUMS) en el distrito de Asillo, Puno. El caso tenía como paciente a un niño de un año que venía con su madre, persona mayor a quien se dirigió para consultarle cuál era el motivo para traer al menor y los síntomas que presentaba, siendo la respuesta sobre lo que padecía la expresión “volteado el estómago” y fiebre con malestares más contínuos. Además, el joven médico serumista pidió saber si le administró algún medicamento, a lo cual la madre de familia respondió que le había suministrado agua de orégano y chaco.

 

Luego de tener conocimiento sobre los datos del caso clínico se puede ahondar en la problemática que se presenta, algo que podemos encontrar explícito en el texto, sobre la confusión del joven médico ante el caso. Esta duda que no podía exteriorizar porque no quería dar una mala impresión tanto a la madre del paciente como a los otros profesionales de la salud. Desde este punto se interpreta acorde a un criterio personal si aquello que confundió al joven médico fueron los términos usados por la madre de familia, la brecha de la comunicación, o si representaba un reto ya que no contaba con la experiencia necesaria, recordemos que es el segundo día que realiza su SERUMS. Probablemente el motivo puede variar y se hallen otras razones, pero este ensayo se enfocará en proponer soluciones de acuerdo a los dos motivos anteriormente mencionados (la brecha de lingüística y la experiencia) en relación a la confusión que sintió el joven médico serumista.

 

El procedimiento fundamental a la hora de la consulta médica es el diagnóstico clínico que realiza el médico a cargo de interactuar con el paciente. Donde pregunta cuáles son los síntomas que aquejan a la persona, sin embargo, difícilmente se podría llegar a determinar el diagnóstico si no se comprende a qué se refiere debido a la brecha del lenguaje ya sea por uso de jergas o ciertos términos, como lo son el “chaco” y tener “volteado el estómago”. El chaco es una arcilla comestible perteneciente a la medicina tradicional en zonas del altoandino peruano-boliviano, que se utiliza para controlar la acidez estomacal y prevenir la formación de úlceras. Por otro lado, el término “volteado el estómago” podría referirse al movimiento de uno o más órganos internos debido a una caída brusca que suele presentarse mayormente en niños, también recibe el nombre de Tikray o Ñati.

 

Adicionalmente, la idea es comprender al paciente al interactuar durante la consulta por lo que no está demás aprender datos culturales en relación al caso. Pues con ello podemos realizar un diagnóstico más preciso.

 

Los médicos, en este caso el joven serumista, optarán por hacer un descarte entre tantas enfermedades que puedan tener relación pero se declinan por indicar entre las patologías más comunes de la población. Debido a esto, un punto a favor para el descarte sería conocer las enfermedades, infecciones, plagas, condiciones particulares de la zona o territorio donde se trabaja. Por ejemplo, la ciudad de Puno se encuentra con un nivel moderado de 19,2% en el  Índice Global del Hambre en el Perú en el año 2020, lo cual nos muestra su vulnerabilidad en casos de desnutrición, falta de satisfacción de necesidades básicas como el agua para adoptar estilos de vida y conservación del medio ambiente higiénicos. Lo cual genera la aparición de enfermedades en los residentes pues no son completamente abastecidos con recursos imprescindibles que aseguren la calidad de vida y preservación de la salud.

 

Para complementar la idea anterior, a manera global podemos recurrir a otros datos de incidencia como el informe realizado por el Centro Nacional de Epidemiología , Prevención y Control de Enfermedades del Perú sobre el número de episodios de diarreas agudas. Donde se constata un porcentaje considerable entre los grupos de edad menor de 1 año y en el de 1 a 4 años que presentan diarrea aguda. ¿Cómo se relaciona este informe con el caso clínico del joven serumista? La relación recae justamente en los años que presenta el paciente infantil, que cuenta con 1 año de edad, por lo que no sería extraño que contará con este síntoma y que el joven médico podría averiguar preguntado a la madre del menor.

 

Otra enfermedad que podría presentar el niño sería una intoxicación o gastroenteritis aguda, inflamación de la mucosa gástrica e intestinal que recae en diarrea, que puede ir acompañada de fiebre, vómitos, cólicos y deshidratación. Las tasas con mayor registro en pediatría son mayormente niños entre los 12 y 23 meses, dato curioso que encaja con la edad del niño en el caso del médico serumista. Con esta información, el joven médico serumista podría darse una idea más certera para realizar un diagnóstico más preciso.

 

Sin embargo, cuando se habla de salud no es indicado basarse en presuntas razones sin la confirmación de una persona que esté más capacitada sobre el tema. Si bien desconoce el caso clínico, tendría que consultarlo con la enfermera o la técnica en enfermería porque no solo está en juego su reputación sino el bienestar del niño que podría empeorar si se le prescribe algún medicamento incorrecto o no se realiza el debido procedimiento en el momento adecuado para detectar la enfermedad.

 

En conclusión, en el caso clínico sobre el niño de un año se observan las dificultades que se originan durante una consulta médica. El primer detalle que se puede diferenciar es la variedad cultural con la que se interactúa, donde es recomendable acercar los servicios de salud con las prácticas culturales pues Perú es un país diverso en cuanto a grupos étnicos y por ello uno debe capacitarse para brindar la atención necesaria.  Tal como se demuestra en la Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Pública con un porcentaje de hablantes bilingües de quechua y castellano, con el 49,4% urbano y 62,8% rural, en residentes de 5 centros poblados alto-andinos de Huancavelica. (Valenzuela et al.,2018)

 

Para finalizar, el segundo detalle será aclarar que al sugerir un cuadro de diarrea aguda, gastroenteritis o el Ñati puede funcionar si se habla de un análisis teórico pero no se confirma nada ni mucho menos se busca reemplazar el diagnóstico de un profesional médico capacitado. Desde el punto ético profesional de la medicina, el profesional de salud debe procurar  la integridad del paciente ante todo por ello el joven serumista no debería quedarse con las dudas y evitar consultar a sus compañeros de trabajo, que en este caso serían las enfermeras. Así se evita dar malos diagnósticos y le permitirá actuar de forma oportuna para no agravar la enfermedad.

 

 

 

 

 

Referencias

 

  1. Barrenechea, M. (2022). Inseguridad alimentaria: ¿Cuáles son las regiones más vulnerables? RPP. Recuperado https://rpp.pe/peru/actualidad/inseguridad-alimentaria-cuales-son-las-regiones-mas-vulnerables-noticia-1411667?ref=rpp

  2. Castillo, O. & Frisancho, O. (2015). El «chaco»: arcilla medicinal comestible del altiplano peruano y sus propiedades en la patología digestiva. Scielo Perú. Recuperado http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1022-51292015000100013

  3. Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades. (2022). Número de episodios de diarreas agudas, Perú 2017 a 2022. CDC MINSA - Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades. https://www.dge.gob.pe/portal/docs/vigilancia/sala/2022/SE16/edas.pdf

  4. Costa, J., Polanco, I. & Gonzalo, C. R. (2010). GUÍA DE PRÁCTICA CLÍNICA : Gastroenteritis aguda en el niño. Sociedad Española de Infectología Pediátrica. https://portal.guiasalud.es/wp-content/uploads/2018/12/GPC_464_Gastroenteritis.pdf

  5. Delgado, H. E. (1999). El «Tikray» y los órganos volteados. FlacsoAndes. https://www.flacsoandes.edu.ec/sites/default/files/agora/files/1276294118.amt_42_el_tikray_y_los_organos_volteados.pdf

  6. Unidad de Atención Integral Especializada-Emergencia. (2022). GUÍA DE PRÁCTICA CLÍNICA PARA EL DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO DE DIARREA AGUDA INFECCIOSA EN PACIENTE PEDIÁTRICO. MINSA.

  7. Valenzuela, F., Romaní, F., Monteza, B. M., Fuentes, D., Vilchez, E., Salaverry, O. (2018). Prácticas culturales vinculadas al cuidado de la salud y percepción sobre la atención en establecimientos de salud en residentes de centros poblados alto-andinos de Huancavelica, Perú. Rev Peru Med Exp Salud Publica. 35(1):84-92. doi: 10.17843/rpmesp.2018.351.3603.

Puntos claves para mejorar una intervención educativa

Una herramienta formidable que puede combatir la anemia infantil se halla dentro de la promoción de salud, en la cual se propone la educación como la base para conferir un papel activo y empoderado en la población. Con ese fin, los estudiantes de la salud que cursan los primeros ciclos buscan realizar intervenciones educativas, pero ¿Qué se necesita para promocionar el cambio de una práctica clave que logre disminuir la prevalencia de anemia infantil?

 

En la promoción de prácticas saludables, la comunicación se vuelve esencial para poder conocer e interactuar con la población objetivo. Así se puede decidir cómo convencer a las personas para realizar una actividad que duda o prefiere no ejecutar.

 

La intervención educativa debe desarrollar una relación entre el educador y el estudiante donde se enseñe desde la metodología de la reflexión, se aprenda de las necesidades y las causas para permitir un aprendizaje significativo. Tal como enseñar a los agricultores sobre plagas con el método del aprendizaje experiencial, con una experiencia directa y concreta.

 

El grado de participación de la población supone un punto de inflexión, pues de esto dependerá el logro o fallo de la intervención. “El éxito y la sostenibilidad de un programa de salud están en directa relación con el grado de implicación de la población local y sus organizaciones a la cual se dirigen” (Salinas, 2018, p. 6).

 

La habilidad para lograr el cambio de una práctica saludable y a la vez involucren al sector objetivo necesitará que los estudiantes tengan un objetivo claro, argumentos con información sólida y utilizar los recursos a su alcance. Mientras más se comprometan mejor será el resultado.

 

Además, de ser posible se debe buscar comprometer en el cambio de prácticas saludables a los sectores fuera de los centros de salud: instituciones públicas, no gubernamentales, sociedades civiles y gobiernos locales.

 

Sin embargo, la dificultad surge si no se presenta un plan armado o debidamente trazado por ello es necesario tener una mejor organización sobre lo que se hará y lo que se desea conseguir.

 

En conclusión, las habilidades que necesitan los estudiantes de salud van desde desarrollar habilidades blandas para mejorar la comunicación y la participación de los actores sociales o la familia del niño, poder de convencimiento para propiciar el cambio e involucrar a otras personas o instituciones, y establecer un objetivo concreto que guíe el plan para el cambio de una práctica saludable. Todo con el fin de buscar mejorar la situación de su comunidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

Bibliografía:

1. Salinas, J. (2018). The health promotion cube. An integrated approach for the design of effective interventions. Revista chilena de nutrición, 45(1), 71-79. https://dx.doi.org/10.4067/s0717-75182018000100071

El arte de comunicar en la salud

La atención en los centros de salud debe aspirar a brindar un servicio oportuno y de calidad; por ello los profesionales de la salud, a la hora de atender a sus pacientes, deben hacer uso de uno de sus mejores instrumentos: la comunicación. ¿Por qué sería la comunicación una valiosa herramienta al atender las consultas?

 

A continuación, se describirán las razones por las que se considera la comunicación como la interacción fundamental en la relación médico-paciente.

 

La comunicación se vuelve necesaria para propiciar en la relación médico-paciente tres aspectos: información, consuelo y facilitar el proceso en sí mismo. Al llevar en marcha estos tres aspectos la consulta resultará grata y, en mayor medida, satisfactoria.

 

El paciente o usuario de los servicios de salud pasa a ser considerado un ser biopsicosocial cuando se emplea correctamente la comunicación por el médico de cabecera. Por consiguiente, no se considera solo el aspecto de la enfermedad sino se realiza una inspección de todo lo cual lleva a mejores resultados para restablecer la salud del paciente.

 

Durante la consulta, la comunicación aumenta la precisión del diagnóstico. “A través de ella se logra, mediante la respuesta al interrogatorio médico y el examen físico, que el paciente informe sobre su estado de salud” (Bravo et al., 2019, p. 9).  Este hecho es primordial pues de ello dependerá el tratamiento que se asigne al paciente para su pronta recuperación.

 

Pese a los motivos expuestos, la comunicación en la realidad nos expone diferentes experiencias de parte de los pacientes y que puede surgir a causa del enfoque tradicional que toman varios profesionales de la salud al centrarse solo en curar la enfermedad.

 

Para concluir, la comunicación es una herramienta de suma importancia para restablecer entre el médico y el paciente una relación provista de cordialidad que permita el restablecimiento de la salud. Además, proporciona un diagnóstico más certero que beneficia la salud de la población.

 

 

 

Bibliografía:

1. Bravo López, G., Jurado Ronquillo, M., & Tejera Concepción, J. (2019). La comunicación médico paciente desde el inicio del proceso de formación. Revista Cubana de Medicina Militar, 48(2(Sup)), 471-486. Recuperado de https://revmedmilitar.sld.cu/index.php/mil/article/view/401/336

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